martes, 6 de julio de 2010
El significado del voto nulo Por: Luis K’Fong

El texto apareció en La Opción de Chihuahua, clic aquí
Antes que nada, nos dirigimos a ustedes para agradecer a aquellos que en un gesto de equidad dieron voz a nuestra campaña que llamó a anular las boletas electorales con nuestra consigna central: “No Keremos esta Guerra”.
Ahora a la vista de los resultados preliminares de las elecciones de gobernador, diputados, síndicos y ayuntamientos, podemos dirigirnos a ustedes para dar nuestro punto de vista sobre los frutos de nuestro esfuerzo y el significado que les damos.Esperamos que este comunicado sea atendido, pues, de entrada, podemos decir que es la expresión de una parte importante del electorado, tan válida o más de quienes por capricho de una ley antidemocrática sí tienen derecho a proponer candidatos o programas, además de ocupar espacios públicos y oídos de los medios masivos de comunicación, mientras nosotros no podemos ejercer plenamente esos derechos.
Según el Inegi en el estado de Chihuahua vivimos 3 millones 241 mil 444 personas. Según el Ife, la lista nominal de electores tiene 2 millones 625 mil 601.
El Iee-Prep, hasta las tres de la mañana del lunes 5 de julio de 2010 informaba que por el candidato del Pri y sus aliados habían votado 520 mil 993 ciudadanos.
Al dividir, resulta que el nuevo gobernador va a estar avalado sólo por el 19.84% de quienes tenemos derecho a votar en el estado.
Si consideramos a toda la población, entonces representa sólo al 16.07% de los habitantes que sufriremos su gobierno durante los próximos 6 años, con la única condición de que dentro de este lapso todavía tengamos estado, país, y más o menos democracia…
¡Y dicen que ésa es la mayoría!
¿Cómo puede configurarse esta paradoja?
Nuestra explicación es el atraso antidemocrático: efectivamente, en una simplificación no siempre inocente del significado de la frase “gobierno del pueblo…”, se ha hecho pasar la idea de que las elecciones son un ejercicio en que se juega todo a un voto —ayer mismo escuchábamos a uno de sus más sabios representantes, un editorialista que decía: “así es la democracia, con un voto se gana, con un voto se pierde”.
De otra manera, si el gobierno lo compusieran las diversas fuerzas políticas del estado, según su representatividad, si todas las fuerzas pudiéramos expresarnos, proponer, sostener programas libremente… Ahora Duarte estaría pensando en cómo aumentar su base del 16 por ciento a una más amplia que le permitiera enfrentar los inconmensurables problemas que le aguardan.
Pero no. La ley que consagra el actual sistema tiene como máxima la misma que las loterías de rancho: “lo caido, caido” y se acabó.
El candidato perdedor, el licenciado Carlos Marcelino Borruel lo expresó perfectamente en su entrevista de salida de la casilla: “vengo como cualquier otro ciudadano, a aprovechar esos 5 minutos que tenemos para decidir sobre el rumbo del estado de Chihuahua”. Para él, el ejercicio de la ciudadanía, para los “cualquieras”, como nosotros, se inicia y agota a la hora de darles a ellos un cheque en blanco que pueden cobrar continuamente durante los próximos tres o seis años…
Ellos no lo creen, pero la gente, el electorado, se da cuenta, lo intuye y a veces lo piensa: somos invitados necesarios pero sustituibles, objetos y números que contaremos en el inter de las campañas y los recuentos. No más.
Por eso esa gente respondió así: según los resultados citados, votamos 960 mil 425, sea dando el aval a alguien, sea anulando la boleta o apuntando un candidato sin registro. Este número equivale al 36.57%. O sea que el otro 63.43 no le ve el caso de acudir al ejercicio, no por mal ciudadano, como se empeñan en criticarlo, sino simplemente por eso, porque no le ve ventaja alguna, ni para él, ni para la comunidad, ni para nadie. Si no fuera así, iría porque iría… nada más supongamos que hubiera elecciones para designar a los miembros de la selección nacional de futbol, a ver si no acuden las masas.
Pero hay más: del 36.57 que acudimos, algunos lo hicimos bajo protesta: 31 mil 450 ciudadanos anulamos —o les anularon— las boletas. Y mil 15 votaron por alguien que no estaba sancionado por el poder, una candidata independiente. Entre ambos fuimos el 3.38% de la votación. 32 mil 465 ciudadanas y ciudadanos sospechosos de estar enojados con el sistema de quienes lo menos que se puede pensar es que tienen propuesta de mejorar las cosas.
Al menos ése es nuestro caso y el de algunos grupos que supimos que impulsaron campañas similares a la nuestra.
Toca ahora a los “ganadores” considerar esto y mucho más, pues si no lo hacen, irrumpiremos como saben hacerlo los pueblos y reformaremos no sólo el tinglado electoral, sino la estructura de intereses que se esconde detrás de todo esto.
Por todo esto, señores de los medios, es hora de que comiencen a creer que somos una fuerza política y merecemos tener la voz que tan generosamente algunos de ustedes nos han brindado.
Agradecemos de antemano la atención que pongan a la presente.
“No Keremos esta Guerra”Reportero: Redacción TUM
Analizando resultados de la elección
"Sin embargo, algunos aspectos que sobresalen en este proceso electoral es que pese a haberse registrado un incremento de poco más de ocho puntos porcentuales en la participación ciudadana con respecto a la del 2007, en esta ocasión se duplicó el número de votos nulos."
lunes, 28 de junio de 2010
Leyes privadas y entrevistas premonitorias
—… es que nos denunciaron que ustedes andan repartiendo propaganda aquí, en el parque —no alcanzo el principio de la plática, pero el que explica es una especie de policía oficioso. No pertenece a ninguna corporación de las que ahora abundan en las calles, parques, edificios y demás andares chihuahuenses. Trae una camisa blanca con bordados consistentes en un escudo de armas y leyendas que lo identifican, algo así como “Robocop incorporated”.—¿Y?
—Que está prohibido.
—¿Por quién?
—Es la política del parque —pero “el parque” es la ciudad deportiva, la que construyera para todos los habitantes el insigne Foglio Miramontes en mil novecientos cincuenta y…, según reza la estatua de la esquina, entonces no puede tener más política que la constitución de los estados unidos mexicanos y las leyes que de ella emanen. El muchacho se lo hace saber y el velador ascendido a vigilante dubita—. Además, están obstruyendo el paso. Eso no nos lo denunciaron, aquí están mírelos —y señala a los compañeros del activista que se ha acercado a atenderlo.
—Ahí sí se equivocó, mi buen: el que obstruyó el paso ayer fue Duarte, se tomó toda la calle Once, la Aldama y buena parte de la Libertad, yo lo vi. Puso unas torresotas así de sonido y estuvo ahí…
—Tendría permiso…
—El otro —el movilizado hace como que no escucha la disculpa a medias— está ahorita en el Palomar, igual y van y lo buscan y verán que tiene tapada la Ocampo, la Deza y la otra.
Me voy, el duelo entre el promotor del Voto Nulo y el guardián privado de la seguridad pública ha terminado.
Más adelante está otra activista. Ahora es una mujer joven, una jovencita que también trae su camiseta color vino y las letras amarillas que gritan: ¡No Keremos esta Guerra!, ella platica con un encuestador que trae una tabla con broche en el tope con el que sostiene unas hojas llenas de cuadritos de opción múltiple, para poner crucecitas:
—Y ¿ustedes por quién van a votar? —impaciente, la muchacha mira al cielo y supongo que le repite, por el tono de la voz:
—Que vamos a anular el voto.
—O sea que no van a votar —y llena uno de los cuadritos.
—Que no, que sí vamos a votar, pero vamos a anular el voto, no nos llena el ojo ningún partido, ningún candidato…
—Bien. Pero si en estos momentos fueran ya las elecciones, ¿quién cree usted que ganaría? ¿Borruel, Duarte u Orozco?
—Ninguno. La gente está harta, alguno sacará la mayoría de los votos emitidos, pero serán bien pocos, no creo que ninguno alcance suficientes para legitimarse… —Pero no puede terminar su respuesta. La capacidad de síntesis del hombre de la cachucha blanca es mucha:
—Que no sabe —y pone otra crucecita en la cuarta o quinta fila de alvéolos—. ¿Cree usted que alguno de ellos pueda detener la violencia? —lo mira, lo mide y le dispara:
—Que voy a anular mi voto.
—Cualquiera, entonces. ¿Vota usted por candidatos o por partido?
—Permítame… —extiende las manos, el otro, sorprendido entrega la tabla y la pluma, ella, firme, segura y decidida, cruza toda la encuesta, de esquina a esquina y le anota con grandes caracteres: “No Keremos esta Guerra”. Y se va. El encuestador se queda pensando qué van a hacer los que procesen esta respuesta, en qué estadística acomodarán tanta indecencia.
sábado, 26 de junio de 2010
martes, 22 de junio de 2010
Vuelve el “circo electoral”

Ahora decidieron llegar más tarde, exactamente a las 19:30 horas. Esto porque hoy, 20 de junio, será el día más largo del año en el hemisferio norte y “le andamos huyendo a Margaro —el inclemente sol de Chihuahua—”. Van a repetir sus actos teatrales/de campaña: La paracandidata, La línea y otro que por ser espontáneo, sentido en el momento, todavía no tiene nombre. “Es más —me dicen— te dejamos esa tarea a ti”.
La Deportiva Sur, aledaña al parque de beisbol, hierve de paseantes que cuidan a sus niños que se deslizan en el tobogán, comen elotes, globos y golosinas, o simplemente reposan en el pasto. Y las 10 astabanderas de la parte oeste de la glorieta central hoy tendrán un uso heterodoxo y rebelde:
Cuatro jóvenes de la Doble Resistencia —una de las organizaciones que con La gota y la Liga Socialista Revolucionaria forman la Triple Alianza—, a manera de avanzada fijan sus mantas, aprovechando los mástiles. Una da el apoyo al Sindicato Mexicano de Electricistas, las víctimas del régimen privatizador, a los mineros de Cananea, cuya huelga ha sido rota arbitraria e ilegalmente; pide la renuncia de Calderón y —como las otras— exige el cese a la violencia.
“Anula tu voto” reza otra, larga, tan larga que le arrastra el pelo en la banqueta, habrá que ponerla diagonal para que pueda desplegar la invitación tajante a no dar el aval a ninguno de los contendientes registrados. Equidistante y simétrica, la otra consigna central: “No Keremos esta Guerra”, escrita con letras rojas en siete metros de tela blanca.
Y en medio, Hidalgo, el de 1810, Zapata un siglo después, 1910 y un tercero desconocido, ejecutado, compuesto con recortes de un diario amarillista de la ciudad, tinto en lo que parece sangre humana y la leyenda que la encabeza: “No héroes, sólo víctimas”.
Ahora se agrupan, van a tomarse la foto del recuerdo. Cuento 26 porque incluyo a la que manipula la cámara digital.
La paracandidata sale en campaña. Tres de los activistas deciden quedarse a cuidar las mantas que han comenzado a llamar la atención de los paseantes. Los rezagados no pierden el tiempo, los abordan:
—Buenas noches —Márgaro ya bajó y está tras las nubes que seguramente refrescan ahora las colonias norteñas de la ciudad—, señores, tengan un pase para el circo más caro del mundo.
Lo toman, lo ven y algunos sonríen con la ocurrencia, porque el volante tiene los rostros de Borruel y Duarte, pero con sendas y esféricas narices de payaso. Cuando la propaganda es recibida así, el activista completa:
—Con éste y su credencial de elector, el 4 de julio puede ir a anular su voto en la casilla que le corresponda…
Alguno quiere saber más:
—Pero, ¿quién encabeza este movimiento?
—Todos tenemos cabeza.
—Sí, pero tiene que haber alguien que los coordine, que les diga qué hay que hacer cada semana…
—Lo decidimos entre todos, cada quien propone y se escoge lo que creemos que va a funcionar —no se convence, porque insiste:
—Tienen que tener un líder —la aseveración ahora suena como a consejo, algo así como “tal vez ustedes no lo saben, pero sólo con líderes se funciona”—. Además, ¿de dónde salen los recursos para hacer el movimiento?
—¿Cuáles recursos? —revira el protestante, ya sospechando de que en la pregunta va cierta descalificación, ahora que los siete pecados capitales se han vuelto uno, la corrupción.
—Para hacer las mantas, por ejemplo —trata de puntualizar, aunque casi desistiendo mientras observa bien los trazos de pintura vinílica que no tienen nada que ver con las costosas películas plásticas que ahora las computadoras usan para crear infinitos pendones, carteles y espectaculares.
—Lo ponemos nosotros, de nuestro salario. A veces algunas gentes aportan una moneda porque les convence nuestra lucha.
Y sí, la paracandidata ha terminado su recorrido, llega a la base y con ella su séquito, entre quienes viene una payasita con un cepo solicitando la ayuda económica. Le pregunto si le ha ido bien y contesta sonriente.
—Sí, algunas personas adultas aportaron, más que monedas, el inapreciable apoyo de sus palabras “les voy a dar, por que son de los míos” o “toma, hija, dale a la payasita para que siga luchando”.
Invitan a Foro Movimientos Ciudadanos Como Opción en el Proceso Electoral
Durante el foro los participantes dialogarán con politólogos, historiadores y catedráticos entre los que se incluye a Jaime García Chávez, Micaela Solís, Irina Córdova, Pedro Muñoz, Jesús Vargas y Víctor Quintana. La invitación es para generar una reflexión, desde la academia, acerca de la participación ciudadana, la equidad, el quehacer político y el desgaste de los procesos electorales que ha generado una creciente apatía en Chihuahua, reflejada en índices de abstencionismo superiores al 70% del padrón.
Chihuahua ¡Ponte de pie! es un movimiento de personas promoviendo acciones con el objetivo de construir ciudadanía y fortalecer la sociedad civil, durante y después de este proceso electoral A partir de cinco grandes temas, la propuesta de Adelita busca generar condiciones dignas de bienestar, justicia social y participación que permitan fortalecer los lazos de convivencia entre hombres y mujeres, en condiciones de igualdad. 22/06/2010